Virgen de Candelaria Chiantla, Huehuetenango

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Foto: Parroquia Nuestra Señora de Candelaria Chiantla

La Virgen de Candelaria que habita en el Altiplano

En el municipio de Chiantla, ubicado en Huehuetenango, se celebra a la Virgen de Candelaria, también conocida como la Virgen de Plata. Esta tradición data del siglo XVI, se conmemora cada 2 de febrero en la iglesia de la comunidad.

En Guatemala, la devoción a la Virgen María toma diferentes formas. Más allá de un acto religioso, es un acto de fe que llama a un ser superior en auxilio en los tiempos de pena, y en agradecimiento en los momentos felices.

 

En la comunidad de Chiantla, un pueblo ubicado en las faldas de los Cuchumatanes huehuetecos, la devoción a la Virgen de Candelaria es una de las más llamativas del altiplano del país. Esta imagen se distingue a otras pues su manto y ropaje están forjados en plata, rodeados de leyenda y misticismo como solo en Guatemala puede existir.

 

Esta imagen se le adjudica a Quirio Cataño, escultor de la también venerada imagen del Cristo Negro de Esquipulas, aunque lo más probable es que sea del mismo autor de la imagen de la Virgen del Rosario de la Basílica de Santo Domingo, por el parecido entre ambas, señala Claudia del Valle, de la Parroquia de Candelaria de Chiantla.

Foto: Parroquia Nuestra Señora de Candelaria Chiantla
Foto: Parroquia Nuestra Señora de Candelaria Chiantla

Se cree que la efigie de la Virgen María originalmente se había creado como la advocación de la Virgen del Rosario, para frailes dominicos de la región. Luego, se le dio la advocación de la Virgen de Candelaria, cuya festividad se celebra el 2 de febrero, 40 días después de la celebración de la Navidad.

 

La cofradía que resguarda la tradición de la Virgen de Candelaria tiene, al menos, 400 años de existir. La tradición invita a los fieles a una peregrinación para visitar el templo cada febrero.

La Leyenda de la Virgen de Plata

 

La tradición oral nos relata la leyenda que rodea a la Virgen de Candelaria de Chiantla. Del Valle nos cuenta que el pueblo, en sus inicios, estaba el sector ahora llamado El Pino. En el sitio donde se levanta actualmente la Parroquia de Candelaria, dos habitantes del lugar encontraron la imagen, llevándola consigo a entregarla a los frailes de la parroquia.

Al día siguiente, encontraron nuevamente a la imagen, exactamente en el mismo lugar donde la vieron el día anterior. Entendieron entonces, que ese era el sitio donde la Virgen quería que se edificara su altar.

Su manto, repujado en plata y decorado con piedras preciosas, se le fue entregado en agradecimiento por un par de mineros españoles. Se cuenta que estos llegaron a trabajar las minas de la región y al querer llevar su cargamento a España, el barco se hundió. Pidieron a la Virgen que les ayudara a llevar su cargamento a su tierra natal sin problemas. Al concederles el favor, los mineros mandaron a revestirla del valioso metal.

 

En la Iglesia donde actualmente se encuentra la imagen se pueden observar detallados murales que cuentan esta historia. Los pobladores de Chiantla y pueblos cercanos llegan a agradecer los favores en peregrinación, acompañados de velas y plegarias para el año que inicia. La imagen es parte del Patrimonio Cultural de la Nación por su inmesurable valor histórico y artístico, que refleja las tradiciones guatemaltecas.

 

Foto: Parroquia Nuestra Señora de Candelaria Chiantla
Foto: Parroquia Nuestra Señora de Candelaria Chiantla

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