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Virgilio Rodriguez Beteta

1885 - 1967

Virgilio Rodríguez Beteta nació en la Ciudad de Guatemala el 10 de marzo de 1885. Fue un intelectual polifacético, interesado en la cultura maya, la historia, la política y la cultura de Guatemala.

En 1917 escribió el libreto para la ópera Quiché Vinak y propuso realizarla al compositor Jesús Castillo, quien compuso la partitura de lo que sería la primera ópera sobre tema y música maya quiché.

Además, Junto a Adrián Recinos, fundó la revista jurídica El Derecho. También fue uno de los fundadores de la Sociedad de Geografía e Historia de Guatemala.

Dirigió el Diario de Centro América y fue embajador en varios países. Representó a Guatemala ante la Sociedad de Naciones en Ginebra, Suiza.

Su edad madura la dedicó a la investigación histórica y politológica, y publicó una serie de libros importantes sobre  diversas disciplinas.

Jesús Castillo

1877 - 1946

Jesús Castillo nació en el municipio de San Juan Ostuncalco, departamento de Quetzaltenango, en 1877. Es uno de los más reconocidos investigadores de la música indígena guatemalteca. 

Se formó con los maestros pianistas Miguel Espinoza y Rafael Guzmán. Desde temprano mostró un interés especial en la música indígena de Guatemala, algunas de cuyas características incorporó a sus propias piezas.

Su Obertura indígena No.1″ creada en 1897 es la primera obra de su época de estudiante que basó en motivos musicales autóctonos. Mientras estudiaba con Rafael Guzmán, compuso una segunda obertura de esa naturaleza, beneficiándose de la asesoría de su maestro.

Concluida su formación, se dedicó al magisterio musical en Quetzaltenango, actividad que mantuvo hasta 1929. A la vez, recopiló música de los indígenas en varias regiones de Guatemala.

Entre sus obras originales basadas en la música autóctona sobresale la ópera Quiché Vinak (1917-1925), estrenada en 1924 en el Teatro Abril de la Ciudad de Guatemala. Fruto de sus investigaciones etnofonísticas es también el libro titulado La música Maya-Quiché, Región de Guatemala.

Algunas de sus obras fueron publicadas por la Unión Panamericana de Washington, D.C. y muchas de sus piezas para piano fueron adoptadas por las grandes marimbas de Quetzaltenango.

La composición está basada en elementos melódicos y rítmicos de la música k'iche' y mam recolectada e investigada por el maestro Jesús Castillo en Quetzaltenango, lo cual confiere a la obra su aire indígena.

Días
Horas
Minutos
Segundos
Evento en desarrollo

PERSONAJES

Alitza, Princesa kaqchikel Soprano

Leslie González

Amalchi, Príncipe kaqchikel Tenor

Pedro Pablo Solís

Gran Sacerdote k'iche' Barítono

Román Aquino

Segundo Sacerdote k'iche' Barítono

Ricardo Morales

Un viejo Guerrero Barítono

David Martínez

El Tehuamatlini Tenor - Actor

Deryc Papadópolo

Primer Guerrero k'iche' Barítono

Rodrigo Fuentes

Segundo Guerrero k'iche' Barítono

Kevin Cordón

ESCENOGRAFÍA


Una escenografía contemporánea, es moderna, es atemporal, pero puede ser planteada en cualquier tiempo. La ópera en sí, nos invita a trascender la barrera del tiempo y el espacio. Hicimos una reminiscencia. Hay elementos que representan el obelisco, también se puede percibir una ciudad.

Al abrir el telón cada persona podrá tener una construcción de concepto y eso generará dialéctica con el público.

Con la estructura escénica los participantes podrán apreciar todos los elementos involucrados en la ópera.

DIRECCIÓN ESCÉNICA

La puesta en escena de la Ópera Pueblo K’iche’ permitió materializar una pieza maestra escrita hace casi cien años, todos los elementos involucrados son acompañados de signos que permiten contar la historia completa.

Durante tres actos, cada movimiento, vestuario, va de la mano con la iluminación y la escenografía, todos juntos nos permiten hacer un recorrido por la historia de los tres mil años de historia de nuestro país, iniciando por la época prehispánica hasta finalizar con la época moderna.  Esta narrativa busca evidenciar como se repiten los acontecimientos.

Uno de los papeles protagónicos en este proyecto son los astros, que durante la cosmovisión maya han marcado un referente para su organización política, social y religiosa.  

CORO

Integrado por 49 personas, el coro de la ópera Pueblo K’iche’ desempeña un papel fundamental en la puesta en escena, su labor otorga fuerza suficiente para conectar al público con el desarrollo de la historia.
Un coro de ópera necesita que sus integrantes, además de tener las voces adecuadas, tengan conocimientos mínimos de interpretación escénica. Durante toda la presentación el coro está ubicado en la escenografía, en sus manos utilizan un signo que representa el paso del tiempo durante toda la historia.
Integrado por 25 miembros del coro nacional y 24 miembros de Guatelírica, evidencia la capacidad artística guatemalteca.

VESTUARIO

Cada elemento que forma parte de la ópera complementa la dinámica que convierte la presentación en una obra de arte.  Para establecer el vestuario es preciso un proceso de investigación que garantice que cada pieza utilizada en el vestuario sea fiel a la obra, sin generar ruidos visuales que distorsionen el mensaje.

Para la Ópera Pueblo K´iche´ se trabajó bajo la idea principal de utilizar el color blanco para garantizar que el vestuario fuera atemporal, esto permite que sea hetero y no se clasifique en un momento o lugar específico, al contrario, la historia se puede realizar bien sea en cualquier ciudad del mundo.

Todo el vestuario da un recorrido por los miles de años de historia que identifica la cultura guatemalteca, y busca con ello evidenciar la riqueza y generar el interés de conocer más de nuestro país.

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RESERVA DE BOLETOS

Se permite un máximo de 2 boletos por persona

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Fernando Enrique Castillo Hernández

Ópera Pueblo K'iche'

Con un argumento bastante interesante, Esta opera marcara un antes y un después en la proyección de la opera en Guatemala

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Jorge Sitavi

Ópera Pueblo K'iche'

Excelente propuesta para desarrollar el arte de Guatemala. Gracias

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Valdeavellano Marcela

Ópera Pueblo K'iche'

Vivo en Costa Rica y otros amigos y parientes que viven fuera quieren ver esta maravilla online, por favor, es maravillosa esta ópera, mil gracias ‼️

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Dulce María Morales Lotán

Ópera Pueblo K'iche'

Felicitaciones al Ministerio de Cultura y al elenco artístico. Será un honor poder verla.

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Valdeavellano Marcela

Ópera Pueblo K'iche'

Todo chapín que comprenda la importancia del arte descolonial que yo enseño, ama esta oportunidad de ópera, tal como yo la amo y espero que me den link y hora para verla

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Sandra Marcela Bulla Montoya

Ópera Pueblo K'iche'

Amo la Opera!
Ver una puesta en escena nacional, con el maravilloso talento que hay en el país, me hace creer que en Guatemala, siempre hay un mundo nuevo por descubrir!

Historia

En Guatemala, la postura de interesarse por la música autóctona y por las temáticas literarias del pasado maya se materializó en las obras del maestro Jesús Castillo. Su ópera Quiché Vinak fue parte de sus creaciones fundamentales que establecieron una postura de apreciación y valoración de las herencias culturales guatemaltecas.

La noche del 25 de julio de 1924, en el Teatro Abril de la Ciudad de Guatemala, fue presentada la ópera Quiché Vinak, como parte de las celebraciones del IV Centenario de la Fundación de la Ciudad de Santiago.

Santiago de Guatemala fue fundada en 1524 por Pedro de Alvarado en Iximché, Chimaltenango. Esta fue la primera capital del Reino de Guatemala y la última capital Maya Kaqchikel.

Iximché mantuvo la distinción de primera capital de Guatemala de 1524 hasta el 7 de febrero de 1526, fecha en que fue quemada por los españoles, según se cree, en represalia por la rebelión de los Kaqchikel, quienes habían abandonado la ciudad desde 1524 por los malos tratos y exigencias de tributación en oro que recibían de los conquistadores. Tras la ejecución de los últimos reyes, algunas piedras de los edificios abandonados en Iximche fueron removidas para iniciar la construcción de Tecpán Guatemala.

Sinopsis

La acción se desarrolla en la altiplanicie del K’iche’, poco antes de la llegada de los castellanos en 1524.

Primer Acto

Cuadro 1: Amanece en las montañas.  Los sacerdotes k’iche’s se preparan para iniciar el culto al sol, en el que lo alaban y piden su protección.  El Gran Sacerdote anuncia que ese día será el del sacrificio de prisioneros kaqchikeles, que hará para atenuar al dios Tohil —dios del fuego maya—.  El principal sacrificio será el de la princesa kaqchikel Alitza.  Las vestales anuncian que ha llegado la hora y se aplacará la cólera del dios Tohil.

Cuadro 2: Llegan los reyes y la procesión de Tohil, seguidos del pueblo, de los guerreros y de los prisioneros kaqchikeles;  entre ellos Alitza.  Los prisioneros kaqchikeles se despiden de su princesa, pero ella responde que todavía no es su momento de morir, pues el oráculo ha dicho otra cosa.  El Gran Sacerdote está por ejecutarla cuando suena, del fondo de los volcanes, la profecía de la destrucción del K’iche’.  Los k’iche’s se espantan, mientras llega el príncipe kaqchikel Amalchi, como murciélago.  Libera a Alitza y huye con ella.

Segundo Acto

Cuadro 1: En una cueva de la montaña, los sacerdotes adivinos sostienen un conciliábulo sobre qué hacer.  El Tehuamatlini custodio de los libros sagrados— aconseja el sacrificio de todos los prisioneros kaqchikeles.  Uno de estos, un viejo guerrero kaqchikel, ofrece revelar un secreto a cambio de su vida.  El secreto es que Amalchi es un Motz, o sea el heredero de las estrellas, y que tiene grandes poderes gracias a una flor que lleva en el pecho.  Si se le arranca la flor, se le puede dominar.  El Gran Sacerdote ordena al Tehuamatlini (que puede convertirse en coyote)  que busque a Amalchi y le arranque la flor.  A la vez castiga al viejo guerrero a la muerte de los traidores.

Cuadro 2: En el bosque, Alitza y Amalchi corren.  Rendida de fatiga, Alitza pide detenerse a descansar. Mientras cantan un idilio, el Tehuamatlini, transformado en coyote, junta un fuego que hace dormir a los príncipes. Logra arrancar el talismán que Amalchi lleva sobre el pecho y, con la ayuda de guerreros k’iche’s, los hace prisioneros.

Tercer Acto

Cuadro Único: Ante el santuario de Tohil, los reyes y sacerdotes se preparan a presenciar el sacrifico de Alitza y Amalchi, que ya están sobre una hoguera, pronta a ser encendida.  Los adivinos, vestidos de animales, ejecutan la danza del K’iche’ Winaq.  El Gran Sacerdote reitera que serán ejecutados, pero que sus cuerpos serán purificados por el fuego, porque son Motz, nietos de las estrellas.  Los sacerdotes invocan a los animales.  Mientras la danza continúa, Amalchi canta de nuevo la profecía y Alitza declara estar feliz de morir junto a él.  Mueren mientras en las estrellas leen el presagio de la destrucción del pueblo K’iche’.  En el fondo se aprecia una visión apocalíptica de la próxima llegada de los españoles.

Reparto técnico